Una nota rápida: nuestra vibración está desajustada y está afectando a nuestros hijos

Los niños son el mayor regalo para la humanidad.
Solo quería compartir una observación que he tenido mientras observaba a niños tanto en casa como fuera del mundo. Hay tanto ocurriendo en este mundo caótico que es difícil, si no imposible, protegerlos de todos los ataques negativos y agresivos que dificultan nuestro estilo de vida normal o al menos navegable. La vibración espiritual de nuestra humanidad ha retrocedido a un nivel aún más bajo, de modo que los niños, que por su propia naturaleza están a un nivel vibracional más alto que los adultos, se adentran en aguas de ansiedad, miedo, frustración y un sentimiento de abandono emocional.
Tenemos que amortiguar su trauma con una sensación de seguridad y ternura. Es importante que estemos físicamente cerca de ellos. ¡Los abrazos, besos y tiempo de abrazos son imprescindibles! Ahora más que nunca tenemos que encontrar formas de cambiar la trayectoria hacia dónde se dirige nuestra humanidad. Seremos responsables de lo que les está ocurriendo a nuestros hijos. Hay tantas fuerzas que trabajan en nuestra contra que están fuera de nuestro control, pero al mismo tiempo tenemos el poder y la capacidad para proteger a nuestros hijos de formas que les proporcionen una importante orientación y protección. Esto no tiene por qué ser complicado ni abrumador.
- Haz de nuestros hogares un refugio seguro del mundo siendo selectivos con lo que se habla y se permite que penetre en nuestra vida familiar. -Medios, IA, gente negativa, etc.
- Sé lo más cuidadoso posible con la intención de dónde van nuestros hijos a la escuela, en qué actividades extra del currículo participan y quién les influye en esos entornos. Nuestra participación en estos entornos es fundamental.
- Únete a grupos que sean organizaciones viables donde puedas compartir tus preocupaciones sobre los asuntos de tu comunidad y tu país. ¡NOSOTROS, como padres, abuelos, familia extensa, educadores y defensores de la sanidad al servicio de los niños, tenemos la tarea de ser “AGENTES DE CAMBIO”!
Nuestros hijos merecen un mundo lleno de amor y posibilidades, donde puedan expresar plenamente los dones que han venido a compartir con el mundo. Este mundo no está preparado para lo que han venido a compartir y, desafortunadamente, cada día aprenden que esto es cierto. Tienen las claves sanadoras de nuestra humanidad: ¡AMOR—no hay tiempo que perder! Sé el padre o madre que fuiste diseñado y regalado para mí. ¡Nuestro colectivo es más allá de toda medida!
Leave a comment